Arce y Sauce – cosas de hermanas

Llevaba mucho tiempo queriendo tener un libro que contara sobre la relación de hermanos. Por eso, para el Sant Jordi del año pasado, uno de los libros que recibieron las niñas fue una de las historias de Arce y Sauce.

Quería que ellas escucharan relatos sobre cómo las hermanas pueden pelearse, pero eso no quiere decir que no estén unidas! En esa época, a pesar de que ante terceros las pequeñas terremoto se defendían la una a la otra, la verdad es que en el día a día se hacían poco caso, excepto para competir por mi atención o para pelearse.

Arce y Sauce juntas

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Esta historia nos presenta a Arce, y su hermanita Sauce. Ellas pasan el día juntas, juegan juntas e incluso muchas veces duermen juntas. Están tan unidas que sus padres creen que tienen un lenguaje propio, y así es. Tienen un lenguaje secreto.

Leyendo esta parte del libro, el año pasado secretamente envidiaba esa hermandad que traslucían las niñas en el cuento. En casa, tenía dos pequeñas que no lograba ver qué tenían en común. Les gustaban (y les gustan) juegos distintos y actividades distintas. La una calmada y la otra que no para…no lograban ponerse de acuerdo en nada. Muchas tardes del invierno pasado, pasaba media tarde jugando con una y la otra media con la otra, porque no lograban ponerse de acuerdo a qué jugar las tres. Y, sino, jugaban solas. Yo ya no sabía que hacer…

pero crecen, y al crecer han ido encontrando puntos en común, y también han ido aprendiendo a ceder. Ahora, pueden jugar a algo más activo y de más movimiento, como le gusta a una, pero a un ritmo algo más lento, para que les guste a ambas. O ponerse a jugar con muñecas, pero con ideas de ambas. Algo que, la verdad, no me creía las primeras veces que lo vi.

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Pero también son distintas. Cuando llueve, Arce prefiere llevar el paraguas, mientras que Sauce prefiere saltar en los charcos. Después de la lluvia, las dos juegan con lombrices, pero Arce las guarda en una caja especial, mientras que Sauce las deja pasearse entre sus dedos. Y como distintas que son, a veces les molestan algunas cosas de la otra, o no se ponen de acuerdo.

Un día, están recogiendo dientes de león y no se ponen de acuerdo en qué hacer con ellos, así que terminan peleándose. Cómo reaccionan mal la una con la otra (una grita y la otra empuja) sus padres las separan. Pero estar separadas es muy aburrido, así que al poco tiempo, primero con gestos y después con palabras, las hermanas se disculpan y enseguida están de nuevo jugando juntas, y pasando cada minuto unidas.

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Leerles este ejemplo a las pequeñas terremoto nos ha servido en más de una ocasión para conversar sobre peleas que habían tenido entre ellas, sobre cómo se sentían cuando la otra les gritaba o tiraba sus juguetes, y sobre la importancia de reconocer los errores y pedir perdón.

Después de un año de tenerlo en casa, debe ser de los libros más leídos. Les gusta a ambas, ahora que ya leen incluso lo eligen para practicar la lectura. Y además, concretamente este me sirve para que practiquen la pronunciación de la C (en Chile, la S, la C y la Z tienen una pronunciación prácticamente idéntica, la de S, así que libros como éste me sirven para que se acostumbren al sonido de la C en castellano)

¿Conocías este libro? ¿has leído alguno más de la colección que me puedas recomendar?

Titulo: Arce y Sauce juntas
Autor: Lori Nichols
Editorial: Picaronasuscribete blog asi piensa una mama

14 comentarios en “Arce y Sauce – cosas de hermanas

  1. Pues tal y como están ahora mis hijos creo que debería tenerlo ya en casa para leerlo juntos porque… ¡¡tengo ganas de que un día no discutan, se chinchen o se peleen!! 😦

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  2. Qué bonito. Yo lo cierto es que no conozco otros libros de la colección. Es la primera vez que leo algo sobre este libro pero me parece muy interesante. La relación entre hermanos siempre es preciosa!

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  3. Yo tengo una hermana pequeña con la que me llevo 6 años así que puedes imaginarte las pocas cosas que teníamos en común (una bebé y la otra niña, una niña y la otra adolescente…) Pero ahora es mi mayor complice y mi mayor confidente aunque hayamos tardado años en llegar a este punto. Tu ya lo ves con tus hijas y les quedan muchas peleas pero al final, la complicidad entre hermanos es incomparable a cualquier otra.

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