Viviendo en el país del terremoto

Cuando me vine a vivir a Chile, sabía que una de las características que tenía este país del sur del mundo, eran los temblores. Porque sí, aquí un movimiento de hasta 6 grados en la escala Richter, es un temblorcillo. Es un país acostumbrado a los temblores, lo que no quiere decir que a nadie le den miedo, pero que almenos en las ciudades grandes tiene construcciones preparadas para estos movimientos.

Los edificios, almenos en Santiago, son bastante más altos de lo que estamos acostumbrados en España. Edificios de oficinas o de viviendas de 20, 30 pisos, y recientemente construyeron uno de 62 pisos! Cuando llegué trabajaba en un piso 12, y en los primeros temblores no entendía que estaba pasando. Era como sentir el metro pasando por debajo…solo que estaba en un piso muy alto para eso. Había gente que se asustaba mucho y salían de la oficina. Había gente que ni se movía, solo anunciaba desde su puesto “está temblando” A mi la verdad no me asustaban, aunque la sensación hay que vivirla. Después fui aprendiendo que a lo que había que estar atento, era a un cambio en la intensidad del movimiento, “un sacudón” como le llaman aquí. Chile llevaba desde 1985 sin un terremoto fuerte, y llevaban ya años anunciando uno, pero la mayoría se habían olvidado del último o lo habían vivido siendo niños.

Entonces vino el 2010 y el nacimiento de mi hija mayor. Una en su primer parto tiene un cúmulo de sensaciones: dolor, impaciencia, nervios, emoción. Pero lo último que esperaba era que, 15 minutos después de llegar al hospital…hubiera un terremoto!!! Solo se me pasó una cosa por la cabeza:

“¿Por qué coj me habré venido a parir a la otra punta del mundo?”

Digamos que eran ganas de ponerle emoción al momento que debía tener mi pequeña, a la que en la sala de partos bautizaron como la terremotilla. Y que sigue siendo una terremoto en toda regla. Pero no entraremos en detalles de ese día, que ya os los conté aquí. El difícil inicio de lactancia y los primeros días con la pequeña, con alguna replica que hubo, la verdaaaaad, no eran la tranquilidad que yo necesitaba. ¡Pero esto es Chile! Para rematar, cuando estaba embarazada de la menor, hubo un temblor bastante fuerte (yo ya pensaba que tenía algo con los temblores y los embarazos, la verdad)

Desde ese día ha habido más temblores en Santiago, incluso un terremoto en el Norte. Y la verdad, me he informado mejor de las zonas de seguridad, de lo que hay que hacer si hay un terremoto. Cuando uno tiene hijos, tiene un sentido distinto del peligro. Desde entonces me gusta saber los protocolos de seguridad de las guarderías o colegios donde asistan las niñas, o que tengo que hacer según donde me encuentre si estoy con ellas. Ese año vi montones de imágenes de lo que un terremoto puede causar. Ese día entendí de lo que la naturaleza es capaz. Por suerte, desde el terremoto de 2010, y con el posterior Tsunami y todo el daño que causó, se señalizaron mucho mejor las zonas de seguridad y se crearon muchos protocolos nuevos de seguridad. Pero la verdad, la verdad, siguen sin asustarme. Eso sí, lo único que siempre espero es estar con las terremoto cuando haya un terremoto. Pasar un terremoto no me asusta, pero no saber donde están cuando suceda (siempre se cortan las comunicaciones almenos un rato) y no saber si están bien, eso sí me preocupa.

El pasado miércoles, ad portas de celebrar las Fiestas Patrias, a las 19.54hrs, hubo de nuevo otro terremoto, de 8.4, entre la zona central y la zona norte de Chile. Estábamos todos en casa, y al vivir en un piso alto, se movía como si estuviéramos en un barco con mala mar. Y pasó el terremoto y vino una réplica, y otra…un montón!! La pequeña terremoto mayor se asusto y la enana terremoto…se puso a cortar papel!! (doy gracias que no se cortó un dedo)

No voy a enseñar imágenes de cómo quedo la costa y el norte en este terremoto, ni en el anterior. De esas imágenes hay por montones en internet. Si uno las ve se da cuenta de la suerte que tiene de vivir en una zona segura dentro de un país, de la suerte que tiene de encontrarse en un lugar seguro cuando algo así sucede. Como las noticias sólo dan una parte de la noticia, a la mañana siguiente familia y amigos desde el otro lado del charco preguntaban si estábamos bien. En Santiago se sintió fuerte, pero la verdad, todo el mundo hacía vida normal al día siguiente, aunque fuera el tema central de conversación. Eso es algo que no deja de sorprenderme. Si no estás en el epicentro o cerca “aquí no ha pasado ná”

Lo que sí voy a contaros es qué hay que hacer en caso de terremoto, porque uno nunca sabe. Quizás vives en un lugar sin movimientos sísmicos, pero algún día te pilla en un viaje. No está de más saber que hacer, ¿no?

Primero os contaré que los terremotos pueden medirse en la escala de Richter, o en la de Mercalli. “La escala de Mercalli es una escala de 12 puntos, que se escribe en números  romanos, y que está desarrollada para evaluar la intensidad de los terremotos a través de los efectos y daños causados a distintas estructuras. Esta medición debe su nombre al físico italiano Giuseppe Mercalli. En tanto, la escala de Richter es una escala logarítmica arbitraria que asigna un número para cuantificar el efecto de un terremoto, denominada así en honor del sismólogo estadounidense Charles Richter.” (fuente cooperativa.cl) 

La más conocida es la de Richter, que es exponencial:

richter

Para explicarlo con un ejemplo, aunque influyen también la distancia al epicentro y la profundidad de éste. El último terremoto fue de 8.4 en la escala Richter. Fue con epicentro en el Norte y en Santiago se movió fuerte y hubo muchas réplicas (hace casi una semana y sigue habiendo nuevas réplicas fuertes). Pero nosotros vivimos en un piso muy alto y no se cayó nada. En 2010 el terremoto fue 8.8, con epicentro en el Sur (en un punto algo más alejado de Santiago) y nosotros vivíamos en un piso más bajo…pero se fue todo al suelo. Cuando pasa de 8 grados, cada punto es como 100 veces más fuerza…Esta imagen lo explica un poco:

terremotos

Entonces, ¿qué debemos hacer durante un terremoto

Situarse en el “triángulo de la vida”, ya sea dentro o fuera de casa.  Este diría que es el punto más importante a recordar, porque precauciones hay muchas pero si hay que recordar una, que sea esta, creo yo:

triangulo de la vida

Abajo recojo algunas recomendaciones obtenidas de diferentes páginas locales:

Durante un sismo

  • Mantén la calma y ubícate en un lugar de protección sísmica. No corras, no grites y no empujes a nadie. Muchas veces hay más accidentes durante la evacuación, que por efectos del sismo.
  • No usar ascensores, ni escaleras durante la duración del sismo.
  • Colócate bajo los escritorios, mesas fuertes o en los sitios marcados como seguros como son los marcos de puertas y junto a pilares de contención de edificios.
  • Aléjate de ventanas que puedan romperse con el movimiento.
  • Si es posible cierra las llaves de gas y desconecta aparatos eléctricos, pero no pierdas tiempo en esto.
  • Si estás en la calle, mantente en un espacio abierto, lejos de los edificios, postes y cables eléctricos.
  • Si estás en silla de ruedas, intenta moverte a un lugar de protección sísmica. Si no es posible, frénala y cubre tu cabeza y cuello con tus brazos.
  • Si estás en un evento de asistencia masiva, mantén la calma y quédate en tu lugar, protege tu cabeza y cuello con los brazos. Sigue las instrucciones de los encargados de seguridad.
  • Si vas conduciendo por la ciudad, disminuye la velocidad y con precaución detente en un lugar seguro.

Después de un sismo

  • Sal de los edificios y casas. Permanece un buen rato fuera de ellos.
  • Revisa los daños externos antes de entrar nuevamente y los internos antes de que tu familia entre. Si notas fisuras en las paredes, no entres, ya que si se produce una réplica del temblor o si el inmueble está muy dañado, puede colapsarse fácilmente.
  • Solicita ayuda en caso de ser necesaria, si huele a gas, hay incendio o quedaron atrapadas algunas personas.
  • No utilices elevadores y ten cuidado al pisar escaleras, si sientes que están flojas, mejor quédate donde estás.
  • Para iluminar usa sólo linternas, no utilices velas, fósforos o encendedores, evita provocar chispas que pueden generar una explosión en caso de fuga de gas.
  • No consumas alimentos que estén en contacto con polvo, vidrios, escombros u otro contaminante.
  • Si estás en la costa y el sismo te dificultó mantenerte en pie, evacúa inmediatamente hacia las Zonas de Seguridad para Tsunami establecidas en lugares altos.
  • Si quedas encerrado, mantén la calma, pide auxilio y espera la llegada de los rescatistas.
  • Enciende un radio de pilas, para mantenerte informado.
  • Prepárate para las réplicas. A veces éstas son menores pero con mayores consecuencias por los daños existentes y pueden presentarse hasta después de varios días.
  • Evita saturar las líneas telefónicas para que los servicios de emergencia puedan atender las llamadas de urgencia. Utiliza mensajes de texto para comunicarte con tu familia.

Por aquí seguimos con réplicas fuertes a diario, de día y de noche. Esperemos que vayan disminuyendo y no venga otro terremoto más fuerte! Ahora ya sabéis un poquito más sobre qué hacer en caso de terremoto. Feliz miércoles!

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26 comentarios en “Viviendo en el país del terremoto

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  5. Madre mía! como me he quedado con lo del terremoto 15 minutos después del parto! no tenía idea…vaya momento, no? yo no sé como te lo tomas con tanta tranquilidad, yo habría estado temblando de miedo, sobre todo por la niña! Será como decís que allá están acostumbrados a los temblores…por cierto muy útil la recomendación del triangulo de la vida, no tenía ni idea! yo pensaba que lo que había que hacer era precisamente meterse debajo de la mesa. 😉

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  6. Hola!
    Como tengo amigos chilenos o amigos que viven en Chile, la verdad es que les he oído sus historias ya que es cierto que están acostumbrados(y el carácter chileno, son tranquilos), hay zonas donde tiembla todos los días, asi que…a mi me enseńó el protocolo una amiga chilena cuyo hijo iba a clase con LaMayor y me pareció muy interesante, desde entonces, da igual donde viva suelo tener unas precauciones como una garrafa de agua, nada de muebles colgados, pilas, etc..
    Y me sirvió, sí, aquí en Croacia, en todos los Balcanes(mira Grecia) hay terremotos aunque suelen ser de baja intensidad, pero un ańo estando en la playa me tocó uno de poco más de 4 y se notó, no sólo el tembleque sino un ruido como si un avión te pasase por encima, la casa sufrió una grieta y me di cuenta el enorme mérito que tienen los chilenos, porque si un cuatro te raja la casa, no me imagino un 8,8 en un edificio alto.
    Igual, ten cuidado!
    Saludos a todos los chilenos!

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    • gracias Gemma! La diferencia es que aqui están preparados los edificios, están construidos para poder balancearse sin romperse…pero claro, los epicentros han sido siempre lejos de santiago (en concepción si se cayó un edificio en 2010) Siempre está bien estar preparado. Un abrazo!

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  7. Hola!

    La verdad es que tu post es de gran ayuda en estos casos, acá en México, se conmemoraron 30 años del terremoto de 1985, yo viví ese terremoto, tenia 12 años, estaba en la escuela y fue horrible… afortunadamente donde yo estaba solo fue el susto…el salir de las aulas al ver que no se detenía el movimiento. Pero el llegar a casa después de clase y ver todo el desastre… fue aterrador y luego mas vivir las replicas, en verdad entras en pánico… a estas fechas ya no es tan impactante un sismo y de hecho pertenezco ala brigada de prevención en caso de desastres de mi trabajo, y puedo decirte que en general la gente se toma mas en serio estos simulacros.

    A todas las personas que vivan esta situación, le quiero decir que lo mejor es conservar la calma, por muy aterrador que sea… conserven la calma, porque es muy difícil controlar a las masa si uno se aterra, el mayor desastre y la pérdida de vidas se ocasiona por nosotros a mismos y nuestros descontrol.

    Y de verdad deseo que las personas de Chile que fueron afectadas, salgan lo mas pronto posible de su situación y continúen con su vida normalmente.

    Saludos.

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  8. Jajaa muy bien Lai! aprovecho y les comparto un artículo que leí para la Copa América recién pasada

    → En caso de movimiento telúrico, lo primero que debe hacer es encontrar a un chileno. Los puede identificar porque son los que le echan sal a la comida antes de probarla.

    Grado del temblor / Reacción del chileno → Explicación.

    1 a 3 / Absolutamente ninguna reacción → Los chilenos hemos mutado y somos incapaces de sentir movimientos sísmicos tan suaves. Somos algo así como los X-men del Terremoto (averiguar otras acepciones de terremoto, en particular bebestibles).

    4 a 5 / Ninguna reacción → El chileno sabe que está temblando, pero no va a interrumpir lo que está haciendo por algo tan pichiruchi (poca cosa). Tampoco va a interrumpir lo que no está haciendo.

    6 / El chileno dice: “Ta temblando” → Usted creerá que es el fin del mundo, pero no pasa nada, no se le ocurra salir, que es mucho más peligroso. Quédese tranquilo, mire al chileno con atención y espere. Y porfa vuelva a nuestro país, o por lo menos no nos haga mala fama, si no son taaantos los desastres naturales que tenemos Emoticono wink (ah no si no).

    7 / El chileno dice: “Ta fuerte” → Ya podemos empezar a hablar de terremoto. En otros países sería un cataclismo, pero acá las construcciones aguantan bastante (y las que no, ya se cayeron con otros terremotos del pasado). Está bien, comprendemos si no quiere volver nunca a Chile. Contrate un buen psicólogo para el estrés post traumático, la dura (en serio).

    8 / Chileno: “¡CSM!” (buscar significado de esa abreviatura) → Afírmese porque si no, se va a caer al suelo. Haga exactamente lo mismo que el chileno. Trate de no llorar y menos gritar. Es muy probable que no pase nada, pero le puede tocar la mala cuea (suerte) de que justo el edificio en que usted está se parta en dos (shit happens). Así nomá la cosa.

    9+ / Chileno rezando → La mansaca. Ahora sí que es el fin del mundo en serio, el Apocalipsis. Trate de rezar y pensar en sus seres queridos, porque todo ha llegado a su fin y su país no ganará la Copa América, porque no habrá copa ni América tampoco. Cuide sus pertenencias de la famosa “viveza del chileno”.

    ¡Bienvenidos a Chile! 🙂

    Fuente:
    Mauricio Paredes Salaüe

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  9. Madre mía, yo a día de hoy recuerdo los temblores de mi Santiago y mira que me vine pequeña (6 años), y soy capaz de sentir cualquier vibración en el suelo, ya sea de metro o del paso de un camión y siempre me pongo alerta, supongo que es lo que aprendí siendo peque. Se lo intento explicar al papáDemonio pero el nunca ha vivido nada así…
    Me ha encantado tu post, cada vez que te leo me traes recuerdos de todo tipo.

    Besos

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