“Bienvenido” cambio de hora

Esta entrada llega tarde, lo sé…pero es un post espontáneo que no me resistí a dejar en el tintero.

Este sábado pasado cambiamos la hora para adentrarnos ya en el horario de verano, un detallito más de que se acerca a primavera. Aquí cada año cambian la hora en una fecha diferente, pero por suerte eso significa que el horario de invierno es cada vez por menos tiempo, lo cual me encanta. Y el cambio de hora siempre me ha encantado (cuando es para verano) El único problemilla es que los niños, aunque solo sea una hora, parece que se afectan mucho más de lo que uno pudiera pensar.

En casa, desde luego, lo noté. El domingo, amanecimos encantados con las niñas durmiendo hasta tarde. Pero con esa luz del día que tardó más en irse, la pequeña retrasó su hora de siesta…señal de alerta!!!!. A pesar que fue corta, y que cuando hace eso casi pasa directa de la siesta a la cama, después llegó la hora de acostarse y estaban las dos preparadas para una fiesta! Pasaron las 8 y las 9, cosa que ya contábamos por el tema del cambio de hora (para ellas eran las 7 y 8 según su reloj biológico) pero es que…pasaron las 10, las 11…y no había forma!!! La mayor se termino quedando dormida pasadas las 11 de la noche…y la pequeña…la pequeña resistió hasta que el reloj tocó las 12!!!
Y claro, por la mañana, legañas gigantes y malhumor, sueño, mucho sueño, estaba todo más oscuro y se escuchaba “no me quiero levantar que no ha salido el sol aun”. Yo pensé que con esta levantada estarían listas para dormirse temprano la noche del lunes…pero nada de nada. La ducha fue más tarde (acostumbradas a ducharse cuando es de noche querían aprovechar que era de dia para jugar), el hambre llegó más tarde también…y bueno, solo logramos acortar la hora del sueño en una horita!
Así que me puse a investigar porqué les afecta tanto y buscar consejos para ayudarlas a adaptarse lo mejor posible. Primero, un par de explicaciones:
“El cambio de hora aproxima nuestro horario al horario solar. Haciendo un símil es una situación semejante a viajar del este al oeste. Al aproximarnos al horario solar las consecuencias biológicas son menores; sin embargo, este cambio no implica únicamente a la hora de levantarnos o acostarnos, implica un cambio en todas las funciones del organismo (hormonales, cognitivas, control del estado de ánimo) de manera que aunque sutiles, todas estas funciones sufren cambios mientras se adaptan al nuevo horario a una velocidad diferente para cada función” (fuente http://www.desarrolloinfantil.net)
“Todos estos síntomas tienen su origen en la intensidad de la luz del día, que influye directamente en nuestros ritmos circadianos, en los niveles de serotonina (menos cuando menor exposición de luz) y la secreción de melatonina (que es liberada en respuesta a la oscuridad).
Probablemente los menores presenten dificultades para dormir en la noche, y por ello somnolencia en el día, irritabilidad y mal humor, así como también hiperactividad provocada por el aumento en la cantidad de horas de luz” (fuente Fundación Integra, Antofagasta)
Además de alteraciones en la vigilia del sueño, “el cambio de hora puede generar problemas de atención, irritabilidad, enfados, cansancio y desánimo, especialmente en las primeras horas escolares”. Por otro lado, este experto subraya que los menores obligados a acostarse más temprano pueden manifestar problemas para conciliar el sueño por la presencia de luz solar, lo que ocasiona un déficit de horas de sueño y, a su vez, influye negativamente en el aprovechamiento escolar, la puntualidad, la asistencia y en el nivel de atención. (Fuente Asociación Española de Pediatría)
Ajá! Así que por eso eso. Todo tiene que ver con los ritmos circadianos (palabra que aprendí leyendo Dormir sin Lágrimas de Rosa Jové), la cantidad de luz a la que estamos expuestos. ¿Por eso nos gustan tanto la primavera y el verano no?
En resumen, en mi micro investigación lectora post noche de domingo de locos, he aprendido que cuando el cambio de hora es hacia el horario de verano, produce hiperactividad por la mayor cantidad de horas de luz, y cuando se cambia hacía la hora de invierno produce apatía, desgana, abatimiento. 
También tengo que decir que aquí yo, no tuve problema alguno con el cambio de hora…me levanté más tarde igual que las niñas, pero me quedé dormida bien temprano…mi hija debió despertarme unas tres veces para que le hiciera compañía porque no quería dormir.
Algunos consejos de sacados de aquí y allá:
– Tratar de mantener una rutina de horarios, pero flexibilizar los horarios de comida y sueño en 15 minutos los días posteriores al cambio horario.
Para los prescolares, se puede ir adaptando la hora de irse a dormir desde unos días antes, para que no noten tanto el cambio. (¿Porqué no me puse yo a investigar antes?)
– Para ayudar a los bebés lactantes a adaptarse, basta con adelantar cada toma diez minutos cada dos o tres días.
– Si te adentras en el horario de invierno, tratar de exponerte a la luz solar a medio día.
– Para los niños, planificarles actividades que comporten desgaste físico para que estén más cansados y les sea más fácil dormirse (para el cambio de hora hacia el verano).
– Paciencia, como siempre, porque durante unos días pueden estar más irritables, hiperactivos, menos concentrados, más desganados (dependiendo de si cambias de hora hacia el verano o el invierno se ven más acusados unos cambios u otros) Hay que tener en cuenta que durante unos días pueden estar más irritables y menos concentrados.
– También les puede desajustar la rutina (s ven tele antes de acostarse) que se desajustarán todos los horarios de los dibujos. Eso nos ha pasado a nosotros!!! La enana tenía claro qué dibujos veía y después de cual (su querida amiga Peppa) tocaba irse a acostar. Ahora…la “querida Peppa” empieza una hora más tarde…y cuando intento explicarselo, le caen las lágrimas, mira a la tele y dice “¿Peppa?”
 
Esta claro que yo “previsora” como soy, podría haberme puesto a investigar antes…pero se me olvidó lo del cambio de hora (y sus efectos) hasta que estaba “en el ajo” Aun así, como bien he leído, los niños pueden tardar en acostumbrarse entre 2 y 5 días, así que igual aun tiene utilidad la info! Y yo aun estoy a tiempo de dejarlas ser, por un lado, y por otro adaptarlas poco a poco al nuevo horario.
Así pues, para los que estáis en este hemisferio y hayáis cambiado la hora, paciencia con esos pequeños más hiperactivos de lo normal. Y para los que vayáis a cambiar en un mes la hora hacia el horario de invierno, aun llego a tiempo y os sirve la info! 🙂
pd: el post quedó para publicarse el jueves, así que aquí Yo aun tengo tiempo de contar que a día miércoles, tenemos a la mayor ya adaptada al horario, y a la enana en una lucha con la hora de irse a dormir…ni la actividad física consigue ajustarle el horario! Seguiremos intentando…
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5 comentarios en ““Bienvenido” cambio de hora

  1. Pingback: Primavera…¿que la sangre altera? | Asi como lo pienso

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