¿No hay dos…sin tres?
Cada mañana, cuando despiertas, me buscas, buscas mi barriga para poner tu mano sobre ella, me miras, y sonríes. Eres feliz con ese contacto, con esa conexión que tienes con esa zona de mi cuerpo desde el primer minuto de nacer. Y últimamente te miro y pienso. Siempre hemos querido tener tres hijos pero ¿estás…
